Analizar una acción a través de valoración

Es lo que todos queremos saber: comprar una acción por que va a subir o venderla porque va a bajar. Para saber esto, lo más común es llamar a un bróker y preguntarle. Pero nada mejor que tener una opinión propia fundamentada para tomar una decisión. Hay muchos métodos técnicos que analizan tendencias a través de fórmulas complejas y comportamientos históricos, pero en mi opinión no hay nada mejor que hacer un análisis de valoración para saber el precio de la acción porque a diferencia del análisis técnico, no se basa únicamente en comportamientos históricos, se analiza el potencial de la empresa a futuro.

La valoración de empresas es un campo de las finanzas que tiene muchas aplicaciones prácticas. Sirve para saber cuánto vale una compañía, ya sea para que el dueño pueda venderla a un precio razonable, para realizar un proceso de fusión, para saber si es mejor liquidar la compañía que venderla o para que los inversionistas sepan si el precio de la acción de una compañía que cotiza en el mercado de valores está bien valorado.

En este blog, nos enfocaremos en valorar una empresa para tomar una decisión de inversión en el mercado de valores. Se verá los métodos más utilizados y aceptados para valorar una empresa.

Para empezar, valorar una empresa no es una ciencia exacta. No hay una fórmula que diga la acción vale exactamente $X, las fórmulas usan variables muy subjetivas que dependen mucho del criterio del analista. Y antes de empezar a explicar cómo hacer una valoración, es interesante citar a John K. Galbraith, economista autor de varios libros, profesor de Harvard y político “Hay dos tipos de pronosticadores: los que no saben y los que no saben que no saben”.

Esta frase quiere decir que por más atención que se preste a todos los detalles, nadie puede predecir el futuro. Con esto tampoco quiero decir que se deba hacer una valoración “al ojo”, mientras más detalles se tengan en cuenta, más nos aproximaremos al precio real de la acción y de todas formas existen menos probabilidades de que el mercado se comporte de una manera atípica. El éxito de encontrar oportunidades de inversión radica en ver detalles que otros inversionistas no han visto.

Existen muchos textos y autores que han investigado y publicado diversas formas para valorar empresas o activos de inversión. Uno de ellos es Aswath Damodaran, profesor de finanzas de la Stern School of Business de la Universidad de Nueva York. En su libro de 1372 páginas con 35 capítulos nos da una visión muy completa de las diferentes técnicas y nos explica en qué casos se debe usar una u otra técnica. En este artículo vamos a concentrarnos en los dos métodos más utilizados: valoración relativa y por descuento de flujos. Esta primera parte del artículo tratará sobre la valoración relativa:

Valoración relativa

El objetivo es valorar un activo basados en cómo está valorado en el mercado un activo similar. La valoración se la realiza a través del cálculo de múltiplos. Por ejemplo, veremos cómo se calcula el múltiplo de ventas con el siguiente ejemplo:

“Sierra Wings” es una compañía muy similar a “Pentos One”, conocemos el valor de mercado de “Sierra Wings” y cuánto vende anualmente, pero necesitamos conocer cuánto vale “Pentos One” y de igual forma conocemos cuánto vende anualmente. Se lo calcula de la siguiente forma:

Básicamente funciona como una regla de tres. De esta forma se pudo estimar cuánto vale “Pentos One” con relación a sus ventas usando el múltiplo de la compañía “Sierra Wings”. Para tomar una decisión de inversión hay que saber a cuanto se están cotizando las acciones en el mercado de valores. Por ejemplo, si el precio de las acciones de la compañía “Pentos One” es de $30, comparado al precio de $36,36 al que llegamos, quiere decir que se está transando en el mercado de valores a un precio menor al que debería valer, por lo tanto, es una oportunidad de inversión, pues se asume que eventualmente el mercado reaccionará y el precio tenderá a subir a su valor real, por otro lado si el la acción se está negociando en $40, la acción estaría sobrevalorada y es mejor no invertir o vender las acciones. Hay que tomar en cuenta que no se debe comparar únicamente con el valor de una sola compañía, en este caso “Sierra Wings”.

Si se quiere profundizar con los múltiplos, se pueden tomar dos o tres múltiplos a utilizar, buscar las empresas más similares a la que se quiere valorar y de las que se pueda tomar toda la información, asegurarnos que estas empresas estén cotizando sus acciones en mercados profundos, donde podamos asumir que las suposiciones de la teoría del libre mercado se cumplan y hacer un corrido histórico unos 5 años atrás de estos múltiplos obteniendo promedios entre las empresas escogidas y así usar cada uno de estos múltiplos para valorar la compañía. Esto nos puede dar un rango de precios en el que debería estar el precio de la acción.

Es muy importante saber qué múltiplo se va a escoger para valorar la compañía, pues el de ventas es únicamente uno de ellos, se pueden usar los siguientes múltiplos que son los más comunes:

Existen muchas otras formas de obtener múltiplos, lo único que hace falta es relacionar cualquier valor de una cuenta de la compañía al precio de la acción, todo dependerá del criterio del inversionista. Por ejemplo, si se está valorando un banco, se puede tomar como referencia el valor de la cartera (por cada dólar en cartera del banco, cuánto se invierte).

La principal desventaja de usar este método es que es muy difícil de encontrar compañías con características similares a la que se quiere valorar, pueden diferir en varios aspectos como riesgo, potencial de crecimiento y flujos de caja. Un caso se puede dar al valorar a Microsoft, probablemente se tome a Apple y otras compañías para obtener un promedio del múltiplo y obtener el valor de Microsoft, pero Apple tiene líneas de negocio como el Iphone que no se compara a ninguna línea de negocio de Microsoft, sería muy difícil estimar el impacto que tiene esta línea de negocios en el valor de Apple. Se puede buscar compañías que no necesariamente estén en la misma industria, pero tengan similares características para mitigar este error.

Además, al valorar con múltiplos estamos asumiendo que el mercado se está comportando de manera racional y las empresas que se usan de referencia están correctamente valoradas en el precio que se están negociando, es decir no están sobrevaloradas ni subvaloradas.

Por otro lado, las ventajas que ofrece este método son que es relativamente rápido hacerlo, se puede obtener información con facilidad, se usan menos datos subjetivos y es más fácil de comprender y explicar que el método de descuento de flujos.

En general usar únicamente el método de múltiplos para valorar una compañía puede llevar a una conclusión incorrecta sobre el valor real de la acción, la sugerencia es que este método sea usado como complemento al método de descuento de flujos que veremos posteriormente.

Es importante también analizar estadísticamente como se han comportado históricamente los indicadores para saber si hay anomalías importantes y hasta que punto se los puede utilizar.

Otro tema para tener en cuenta es las variables que determinan el comportamiento de los múltiplos de las compañías, por ejemplo, que una empresa tenga un múltiplo P/E en general menor al de la industria, no significa necesariamente que esté subvalorada, puede ser que esta empresa tenga una expectativa de crecimiento menor al de la industria y eso no quiere decir que sea una mala inversión, probablemente esté en una fase de madurez donde el potencial de crecimiento es más reducido.

Podríamos detenernos a analizar muchos temas que derivan de este tipo de valoración, pero nos tomaría un libro entero para hacerlo. En la siguiente parte del blog veremos el método de valoración por descuento de flujos, si deseas acceder a la segunda parte, da clic en el siguiente link.